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El doctor J. Allen Hynek creó, cuando era asesor del proyecto
Blue Book, un sistema de clasificación de "tipos"
de OVNI que se ha convertido en norma. Dividió los informes
sobre OVNIS según la distancia (mayor o menor de 150 metros)
a la que habían sido observados, y subdividió cada
sección en tres, creando un total de seís categorías.
Aquí tomaremos el punto seis: ENCUENTROS EN TERCERA FASE.
En estos casos se advierte la presencia de "ocupantes"
en el Ovni o en sus alrededores.
Aquí les presento el caso ocurrido en Islas Canarias (España),
el 22 de Junio de 1976.
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Los Angeles, CA., 1991
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Durante la noche del 22 de Junio
de 1976, un OVNI muy activo visitó las Islas Canarias.
Fue observado por muchas personas, apareciendo varios artículos
en la prensa española.
Allí hubiesen quedado las cosas, sin duda, pero, sorprendentemente,
algunos meses después el Ministerio de Aire español
entregó documentación acerca de 12 incidentes
con OVNIS al periodista J.J. Benítez, de "La Gaceta
del Norte" de Bilbao. Uno de los casos que aparecía
en el expediente era el espectacular y extraordinario suceso
de Canarias. El informe de un médico de la isla de Gran
Canaria ya había logrado notoriedad |
internacional, y al parecer los hechos que relataba habían sido
confirmados por un buque de guerra español y por las fotografías
tomadas por un ciudadano (confiscadas luego para ser examinadas por
las autoridades).
A las 21 horas y 27 minutos del 22 de Junio de 1976, el Capitán,
un alferez y varios miembros de la tripulación de la corbeta
Atrevida, de la armada española, descubrieron al OVNI
cerca de la costa sudeste de la isla de Fuerteventura. Vieron una
luz, en parte amarillenta y en parte azulada, que se desplazaba sobre
el mar en dirección al barco, ganando altura. Al principio
creyeron que se trataba de un avión con las luces de aterrizaje
encendidas, pero enseguida cambiaron de opinión, pues la masa
luminosa se detuvo de pronto y se extinguió, siendo reemplazada
por un haz de luces giratorias que se proyectan hacia abajo. Apenas
dos minutos después, las luces tomaron la forma de un gran
halo que duró unos 40 minutos, iluminando la tierra y el mar.
Entonces reapareció la masa amarillenta y azulada, dividiéndose
en dos partes: la zona azul permaneció dentro del halo, mientras
la parte superior comenzó a ascender, trazando una espiral
irregular antes de desvanecerse en dirección a la cercana isla
de Gran Canaria. Al parecer, solo tardó tres minutos en llegar
allí, alcanzando la asombrosa velocidad, para una distancia
de 85 millas marinas (158 km), de más de 3000 km por hora.
Muchas fueron las personas que vieron al OVNI pero quien mejor relató
la historia fue el médico local don Francisco Julio Padrón
León. Aquel día, el doctor y el joven Santiago del Pino,
que lo había ido a buscar para que visitara a su madre enferma,
viajaban en un taxi conducido por Francisco Estévez, cuando,
al salir de una curva en un lugar llamado "Las Rosas" (entre
Gáldar y Agaete, en el ángulo noroeste de la isla),
se encontraron de pronto ante una gigantesca esfera de color gris
azulado que flotaba a pocos metros del suelo. Casi instantáneamente,
la radio se apagó y los tres testigos se estremecieron, acosados
por un frío súbito e intenso. Al parecer, los dos ovninautas
vestían ropas ajustadas de color rojo oscuro y llevaban cascos
negros. Los testigos no pudieron ver sus rostros, pues sólo
los vieron de perfil. Estaban de pie, frente a frente, a ambos lados
de una consola de instrumentos, manipulando palancas e interruptores
con manos en una especie de conos negros. El doctor Padrón
se impresionó vivamente ante el tamaño desproporcionado
de la parte posterior de sus cabezas.
De pronto, al taxista se le ocurrió encender las luces largas,
y en ese mismo instante la esfera empezó a elevarse y los
testigos pudieron ver en su interior un tubo transparente que emitía
un gas o líquido azul. Éste fue llenando gradualmente
la esfera, que se expandió hasta alcanzar las dimensiones
de un edificio de 30 pisos, aunque sus ocupantes y la mesa de mandos
se conservaron en el mismo tamaño.
Muy alarmado, el chofer accionó el encendido del coche y,
dando marcha atrás, se dirigió hacia unas casas próximas.
La familia que vivía en una de ellas dijo al médico
que su televisor se había estropeado. Los testigos entraron
en la casa y, mientras observaban el extraordinario artefacto por
la ventana, vieron que el "gas" azul dejaba de moverse
en el interior de la esfera. Poco después el objeto emitió
un silbido agudo y se alejó en dirección a Tenerife,
cambiando de forma hasta convertirse en un "huso" rodeado
de un halo.
Ahora se sabe que el Ministerio del Aire español pidió
al doctor Padrón que no comentase nada acerca de su experiencia.
En consecuencia, los detalles de su declaración no se conocieron
hasta que el expediente fue entregado al periodista Benítez.
Sin embargo, antes de las restricciones se filtró una versión
esquemática de la história. Algunos periódicos
publicaron artículos acerca de un gran objeto esférico,
con paneles de control
y "pilotos" visibles en su interior, flotando sobre un
campo de cebollas que resultó destruido en parte. Esta destrucción,
que afectó una zona de unos 30 metros de diámetro,
fue confirmada por el expediente del Ministerio del Aire.
El OVNI fue visto también por cientos de personas en Puerto
de la Cruz, mientras pasaba sobre la isla de Tenerife, y más
tarde por la tripulación y los pasajeros de un transbordador
que navegaba entre Tenerife y La Palma. Además, muchos habitantes
de las islas de Gomera y Hierro telefonearon a los periódicos
y emisoras de radio preguntando sobre el objeto.
El expediente del Ministerio aportaba el dato de que el objeto había
sido detectado y seguido por radar, conteniendo además copias
de fotografías del OVNI tomadas desde el sur de Gran Canaria
por un ciudadano corriente. El fotógrafo había sido
localizado por la policía y su película confiscada,
hasta que, meses después, se hizo público el expediente.
Por lo que podemos ver el doctor Padrón presenció una
"exhibición" OVNI única. Pero, como siempre
vienen a nuestra mente varios interrogantes: ¿Fue una exhibición
manipulada
por control remoto desde un lugar desconocido?
De hecho, ¿no serán los Ovnis una especie de proyección
de quienes controlan el fenómeno?. Y si así es, ¿quién
o qué son esos controladores y por qué no se muestran?
¿Cuál es el mensaje que están tratando de comunicarnos?
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