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En 1966 una serie de acontecimientos extraordinarios alteraron
la vida tranquila y normal de una familia de granjeros del
Aveyron (Francia). Aquellos sencillos campesinos quedaron
terriblemente perplejos por lo que ocurrió, y cuando
años más tarde fueron entrevistados por Lumieres
dans la Nuit rogaron que no se divulgaran sus nombres
porque no deseaban que en el futuro se les volviera a recordar
aquella espeluznante experiencia.
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El 15 de Junio de 1966, alrededor de las 9.30
de la noche, un campesino del distrito rural de Aveyron, en
el sur de Francia, oyó alrmado cómo su suegra
decía que en las colinas cercanas parecía que
se hubiera producido un incendio. Sentada junto a la ventana,
dijo estar viendo unas extrañas esferas luminosas aproximadamente
a un kilómetro de distancia, y que mientras las estaba
observando se aproximaron hasta unos 90 metros de la granja,
cruzando los bosques y campos en fila india. "Si se hacercan
más -dijo- se incendiará el granero".
Bastnate inquieto, el campesino se hacercó a la ventana,
y al cabo de pocos minutos vió a quince metros de la
casa una esfera luminosa. Se quedó asombrado mirándola
durante un minuto más o menos y luego "nada más...
se fue, desapareció, igual que cuando se apaga una luz".
Segundos más tarde apareció más lejos,
luego "desapareció en un abrir y un cerrar de ojos".
El campesino salió de la casa para verlo mejor, y desde
el borde de su viña vio, a 50 metros al oeste de la casa,
seis bolas luminosas separadas entre sí por unos 50 metros.
Las esferas comenzaron a moverse en hilera, una detrás
de otra, "más o menos a la velocidad de un tractor
que hiciera marcha atrás". se movían silenciosamente,
y el atónito campesino vio cómo daban vueltas
en el cielo por espacio de más o menos media hora.
De repente el testigo vio un "proyectil", un objeto
macizo, blanco y brillante, que tenía forma de proyectil
de artillería. Al principio pensó que se trataba
de un árbol que ardía, pero pronto se dió
cuenta de que no habían ni humo ni llamas, solamente
un resplandor.
Luego, las seis esferas deaparecieron, una a una, en el interior
del "proyectil".
El hombre quedó asombradoante el espectáculo:
no podía dar ninguna explicación de los hechos
que acababa de presenciar. Una vez convencido de que no había
ningún riesgo de incendio, volvió a su casa y
se acostó.
Unos seis meses después, el viernes 6 de enero de 1967,
se produjo otra aparición. El granjero fue al establo
a hechar un vistazo a los animales antes de irse a acostar.
Entonces vio una esfera luminosa (aproximadamente de 1,2 metros
de diámetro) sobre el suelo, a 50 metros de distancia
y a sólo 3 metros del lado suroeste de la casa. Entró
para agarrar una linterna y regresó, decidido a "esclarecer
el asunto". Pero la esfera le siguió, e incluso
hizo un movimiento en un lugar estrecho como si quisiera cortarle
el paso. El granjero llamó a su hijo, que ya se había
ido a acostar, pero la esfera luminosa desapareció. El
hijo se levantó miró por la ventana y no vió
nada.Estaba ya a punto de volver a acostarse cuando, de repente,
apareció fuera una bola luminosa y él acudió
corriendo al patio. Mientras, el granjero se había cansado
de observar la esfera. Estaba ya desidido a irse a la cama cuando
él y su hijo a la distancia vieron reaparecer el "proyectil"
luminoso; entonces pudieron ver que tenía como unos "brazos"
rígidos repartidos a ambos lados. Las seis bolas luminosas
se colocaron sobre los "brazos",y un foco situado
en la punta del "proyectil" lanzó un rayo de
luz hacia la ventana de la habitación del hijo. Al volver
a su habitación, éste la encontró inundada
de luz como a pleno día. Pero el rayo no se quedaba quieto:
iba y venía como la luz de un faro, e incluso en ocasiones
enfocaba otras habitaciones. Luego, alrededor de las 23:15 hrs
desapareció. En la noche del 7 de enero el hijo vió
una luz verde-azulada, situada a nivel de tierra, en un campo
lejano. Eran más o menos las 21:15 cuando llegó
su padre, y poco después vieron de nuevo el "proyectil".
Otra noche (probablemente el 8 de enero) el granjero, mirando
por la ventana de su dormitorio, vió a lo lejos el "proyectil"
y una serie de esferas luminosas que le seguían. También
notó que una de las esferas se dirigían a la casa.
Llamó a los dos perros y éstos persiguieron y
acosaron al objeto hasta la valla del viñedo, sin acercársele
nunca a más de un metro. Luego la luz desapareció
y los perros dejaron de ladrar.
El 9 de enero se produjeron distintas apariciones del "proyectil"
y de las bolasque le acompañaban, pero los acontecimientos
del miércoles 11 de enero fueron más espectaculares.
Aquella noche el hijo vio el "proyectil" en el mismo
lugar de antes, a cierta distancia al oeste. Después
vio cómo una de las bolas se desplazaba por una carretera
secundaria, desviándose luego hacia otra carretera, en
medio de la cual se detuvo. Sin pensarlo, subió a su
coche para seguirla. Cuando se aproximó a ella, la esfera
comenzó a moverse manteniendose siempre delante del coche.
Entonces, de pronto el "proyectil" apareció
en un campo que había al lado de la carretera y a más
de 90 metros de su posición habitual. Era enorme. El
hijo detuvo el coche y la esfera también lo hizo. El
testigo iba a bajar del auto, pero en aquel momento la esfera
se hizo más brillante y emitió un sonido agudo.
El testigo pudo ver ahora que el "proyectil" se hallaba
a unos 2 metros del suelo; resplandecía con una luz blanca
y prresentaba un halo rojizo en la punta. Luego aparecieron
dos esferas brillantes más que se fundieron con el cuerpo
del "proyectil". Este que aparecía cada vez
más brillante y continuaba emitiendo un zumbido, se ladeó
en un ángulo de 45º y giró sobre su base,
que parecía envuelta en una nieblas verdosa. Luego despegó
a gran velocidad.
La bola luminosa, situada en la carretera delante del coche,
avanzaba ahora rápidamente
mientras el testigo la perseguía. Pero, al llegar al
cruce con una carretera principal, "todo
dejó de funcionar al mismo tiempo... los faros se apagaron,
el motor se paró". El coche se hallaba a poca distancia
del cruce, y la bola en medio de la carretera principal; pero
después saltó por encima de la cuneta y se detuvo
en el campo que había a la derecha del coche, a unos
cuatro metros de distancia.
De repente, un objeto en forma de platillo voló en dirección
al testigo. Provenía del noroeste a bastante velocidad,
e iba en dirección sureste."Cayó" sobre
un prado a unos 20 metros a la derecha del coche. Se paró
en seco y se mantuvo por encima del suelo a unos 3 metros, balanceándose
ligeramente. En la parte superior del objeto, aparecían
dos cúpulas situadas en diagonal, una ligeramente más
atrás que la otra.
Dentro de cada cúpula, bañada en una luz verde,
habia una figura de humanoide; ambas parecían vestir
trajes enterisos ceñidos y cascos de color verde.
El Ovni, rodeado por un halo de luz amarillo-blanquesina, subió
hasta una altura de 50 metros antes de presipitarse hasta muy
cerca del suelo. El testigo persibió un nuevo pitido
muy agudo, y a través de la ventanilla abierta de su
coche notó una intensa ola de calor (como si se les estuviera
quemando la cara), además, se sintió "paralizado"
El Ovni se marchó hacia el este a gran velocidad, como
si "se dezlisara de costado", de modo que las dos
figuras de las cúpulas quedaban inclinadas formando ángulo
recto con la dirección de marcha. Simultáneamente,
una señal de tráfico metálica que había
allí cerca comenzó a vibrar.
Tan pronto como el Ovni se marchó, la ola de calor desapareció;
el testigo ya no se sintió paralizado, las luces funcionaron
de nuevo y el motor se puso en marcha al primer
intento. Seis días después de estos hechos, el
testigo comenzó a sentir alteraciones en el sueño.
Llegó a dormir, en un día, de 18 a 20 horas. Se
negó a consultar al médico, pese a que sus padres
insistían en que lo hiciera. Algunas veces se despertaba
bruscamente, sintiéndose como paralizado, y otras veces
tenía la impresión de estar flotando como en una
experiencia exterior al cuerpo, a pesar de que su mente estaba
completamente despierta y consciente. La somnolencia le fue
desapareciendo gradualmente hasta que, a
mediados de 1967, el testigo volvió a la normalidad.
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