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Paradigmas
 

Encuentros en cuarta fase

 

Todos los intentos científicos de establecer contacto con seres vivos inteligentes procedentes de otros planetas han fracasado.
¿Cómo se explica que algunos afirmen haberse encontrado con seres de otros mundos?

En noviembre de 1980, en una noche de viento y humedad, Mario Luisi estaba paseando por la orilla del río que pasa cerca de su pueblo, Burneside, situado en el distrito de Los Lagos (Gran Bretaña). En la oscuridad vió algo que le pareció una vaca. Después pensó que se trataba quizá de un rústico refugio de ovejas. Sin embargo finalmente se dió cuenta de que el objeto estaba como a un metro por encima del nivel del suelo, y que parecía mas bien una especie de avión, pero sin alas. Tenía unos extraños símbolos que Luisi no había visto nunca antes.
Mientras miraba el extraño y brillante objeto a la luz de la linterna, comenzó a oir un ruido como de chapoteo. Se dió cuenta de que alguien se acercaba a él, caminando por la orilla embarrada, y enfocó su linterna en dirección del sonido. A unos dos metros de distancia, al lado de un viejo roble,vió dos figuras aparentemente humanas. Llevaban un traje negro muy ceñido al cuerpo. En aquel instante, uno de ellos, aparentemente hembra, alzó un pequeñoobjeto que tenía forma de lápiz. De él salió disparado un rayo de luz que chocó contra la parte frontal de la linterna de Luisi.
El cristal se hizo añicos, y el reflector metálico se dobló.
La figura femenina le dirigió la palabra, diciéndole que ella y su compañero no querían hacerle daño y que habían venido a la tierra en son de paz.
Advirtieron a Luisi que no debía revelar los extraños símbolos de la nave, ni tampoco los de las insignias que ambos llevaban. Cuando los dos seres, que eran de tez blanca, penetraron en la nave por una escalera que descendió de ella, Luisi no oudo hacer otra cosa que mirarlos atónito, con las piernas temblorosas. Al cabo de un momento el objeto se elevó, dejando un resplandor en el cielo.
El tipo más fantástico de declaraciones sobre encuentros de cuarta fase lo constituyen los numerosos relatos entre los cuales se encuentra el caso de Mario Luisi. Estos encuentros van más allá de la tercera fase, en los que simplemente han sido vistos seres extraños. En ellos los testigos aseguran haberse encontrado, hablado, viajado en compañía de, o incluso haber sido raptados por criaturas de otros mundos.

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Liberace Museum, Las Vegas, NV. 1997
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Daisy en México
1997
Hay cuatro variedades de encuentros en cuarta fase. La experiencia de Mario Luisi es un ejemplo de típico del tipo A, que agrupa los encuentros directos ,en los que el testigo recuerda perfectamente todo lo ocurrido. No hay lagunas memorísticas, ni lapsus de tiempo que el sujeto no recuerde, ni motivos fundados que hagan dudar de que la experiencia fue completamente real.
Los acontecimientos del tipo A constituyen las pruebas más
contundentes de la existencia de vida extraterrestre. Y no son, en verdad, escasos.
En conjunto los encuentros en cuarta fase no suman anualmente más del 1 o 2 % de todos los relatos sobre Ovnis, Ascienden sin embargo a varios centenares a partir de la segunda guerra mundial. Las informaciones proceden de todos los países y de todos los grupos sociales, y más de la mitad de los informes son del grupo A.
Los casos del tipo A se distinguen de los demás relatos por varias caracteristicas. Tienden a ocurrir fuera de los lugares en que normalmente se encuentra el testigo. Ocurren a cualquier hora del día, a pesar de que los Ovnis aparecen por lo general en la noche. El promedio de testigos se encuentra muy por debajo del de todos los casos Ovni, pero sí suele darse el mismo número de testigos en todos los encuentros en cuarta fase. Las fotografías que muestran seres no son muy abundantes, en comparación con las de Ovnis que sí son muy abundantes.
En realidad no existen más que dos o tres fotografías, y ninguna que permita relacionar sin dudas razonables el extrañoser con un Ovni.
Otro caso, pero esta vez con más de un testigo, ocurrió el 3 de Marzo de 1980, en Río Piedras (Puerto Rico). Dos adolescentes, Vivian y José Rodríguez, fueron despertados a las 3.30 hrs de la madrugada por los ladridos de un perro.
Se asomaron a la ventana de su granja y vieron cinco extrañas criaturas de orejas puntiagudas y pies palmeados, que vestían unos trajes muy ceñidos. Los extraterrstres parecían interesados en las gallinas. Los niños no vieron ningún Ovni. Al día siguiente se descubrió que dos hombres de la vecindad habían visto las mismas criaturas a la misma hora. Los testigos estaban durmiendo en su coche, al despertarse habían visto sobre el suelo un objeto bastante ancho, en forma de cúpula. Del objeto salieron unos seres que concordaron con la descripción dada por los niños y que se encaminaron a la granja de los Rodríguez.
El segundo tipo de encuentros, el llamado tipo B, es bastante distinto. A los extraterrestres que intervienen a menudo se les llama "visitantes de dormitorio", poque son muchísimos los que hacen su aparición allí. Los testigos aseguran generalmente que el encuentro tuvo lugar cuando ellos estaban bien despiertos. Lo que los distingue de el tipo A es que se dan evidentes distorsiones de la realidad: amnesia parcial, saltos de una escena a la otra, sensación de estar soñando... La naturaleza de los acontecimientos resulta mucho más dudosa que en los casos de tipo A.
Por ejemplo, el 5 de enero de 1980 un pintor de brocha gorda de 33 años de edad, se despertó a las 5 de la mañana en su dormitorio, en Trowbridge (Wiltshire, Inglaterra).
A los pies de la cama vió una criatura verde y brillante, de unos dos metros de altura. Se parecía más a una imágen proyectada que a una figura sólida. El extraterrestre dijo al testigo que el pueblo al que pertenecía embarcaba regularmente a seres humanos, llevándoselos a otros planetas para que los colonizaran. cuando un planeta se superpoblaba, comenzaban una guerra con el fin de reducir la población. Este comportamiento resulta contradictorio con los esfuerzos que hacían por protegernos: parece ser que la tierra estaba en peligro de partirse en dos, y los extraños visitantes intentaban desesperadamente tapar las grietas inyectando cemento líquido desde sus vehículos espaciales a control remoto. Un hecho importante es que durante todo ese tiempo la mujer del testigo estuvo en la cama, a su lado, y sin embargo no se despertó, ni a él se le ocurrió despertarla o llamarla. Parece muy improbable que alguien invente una historia así y que alguien se la crea, no es que haya que dudar de la sinceridad del testigo pero no vale la pena tomarla enserio. Los casos del tipo B son menos frecuentes que el tipo A. Son mucho más subjetivos, ya que cuentan con un sólo testigo por vez. La mayor parte ocurren en el propio domicilio o en las inmediaciones de éste y casi todos ocurren en horas de la madrugada. Esto indica que los dos tipos de encuentro son de naturaleza distinta: los de tipo A parecen contactos reales con algo físico. Los de tipo B parecen algún tipo de alucinación. El tercer grupo de relatos sobre sobre encuentros: el tipo C, abarca las experiencias que no se recuerdan inmediatamente. En los encuentros de tipo C hay algo que bloquea la memoria del testigo. También es bastante frecuente que el sujeto tenga sueños alusivos a lo que ocurrió durante los minutos, horas o incluso, en algunos pocos casos, días enteros "olvidados". Pero es por medio de ipnosis regresiva que se habre nuevamente el flujo de la memoria. Los extraterrestres, en estos casos, se parecen a los humanos y son generalmente del mismo tamaño o un poco más altos. Hay muy pocas criaturas de pequeña estatura. Los incidentes de tipo C ocurren en general entre las 22hrs y la medianoche. Una gran parte han ocurrido a parejas jóvenes que iban en coche por una carretera tranquila (frecuentemente con niños).
El cuarto grupo de encuentros en la cuarta fase comprende muy pocos casos. Se trata de aquellas experiencias en las que el encuentro no pareceimplicar un contacto físico: la comunicación se establece por medio de la telepatía, escritos, dictados o algo similar.